Jueves 26 de Febrero - Jesús es una Roca en Tierra Cansada

Texto bíblico:

“Cada uno será como un refugio contra el viento, como un resguardo contra la tormenta; como arroyos de agua en tierra seca, como la sombra de un peñasco en el desierto.” Isaías 32:2

Enfoque del Himno:
“Jesús es una roca en tierra cansada,

Tierra cansada, tierra cansada.”

A menudo se describe a la Cuaresma como un viaje a través del desierto y el cansancio. Es un tiempo que nos invita a enfrentar duras verdades sobre nosotros mismos y el mundo que habitamos. El himno espiritual “Jesús es una Roca en Tierra Cansada” expresa el profundo anhelo de refugio y fortaleza cuando el camino se siente largo y la tierra seca.

Al referirnos a Cristo como una roca hablamos de estabilidad en un mundo inestable. Una roca no nos apresura a superar nuestro sufrimiento, ni finge que el cansancio no sea real. Al contrario, nos ofrece un apoyo sólido. La Cuaresma nos invita a dejar de buscar un alivio rápido, a descansar en la presencia de Cristo, que nos acompaña en nuestra fatiga y nos ayuda a superarla.

La imagen de una "tierra cansada" golpea más profundamente durante la Cuaresma. Estamos cansados: cansados del conflicto, de la pérdida, de la injusticia y de nuestros propios fracasos repetidos. La Cuaresma nos permite reconocer ese cansancio con honestidad, sin vergüenza. Lo espiritual nos recuerda que Dios no nos pide que seamos fuertes por nuestra cuenta; Dios nos ofrece a Cristo como nuestro refugio.

La Biblia hace eco de esa promesa cuando dice: "Vengan a mí todos los que están cargados cansados, y yo les haré descansar". Cristo no nos saca de esa tierra seca que debemos recorrer, más bien se convierte en el refugio necesario dentro de ella. En su vida, sufrimiento y muerte, Él entra plenamente en nuestro cansancio y, al hacerlo, lo redime.

Al acercarnos a la cruz, vemos que Cristo no solo es una roca de protección, sino también una roca, el altar de ese sacrificio pascual. Ese Jesús que nos da descanso precisamente lleva el peso del pecado del mundo. La Cuaresma nos llama a confiar en que, incluso en los terrenos más difíciles, la fidelidad de Dios permanece inquebrantable.

En esta Cuaresma, cuando en el terreno lo sientes cansado y tus fuerzas flaquean, haz una pausa y apóyate en Cristo. Que Él sea tu refugio, tu fundamento y tu esperanza.

Oración

Dios fiel, en esta tierra cansada, nos apoyamos en Ti. Cuando nuestras fuerzas se agoten y nuestros corazones estén apesadumbrados, recuérdanos que Jesucristo es nuestra roca. Sostennos firmes en el desierto de la Cuaresma y guíanos hacia la promesa de una nueva vida, por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Next
Next

Miércoles, 25 de Febrero - En la Cruz de Cristo me Glorío