Martes, 24 de Febrero - ¿Y Cómo Podría Ser Que Yo Gane?

Texto Bíblico:
“A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos. Difícilmente habrá quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5:6-8

Enfoque del himno:
“¡Maravilloso amor! ¿Cómo pudo ser posible que tú, mi Dios, murieras por mí?

Mis cadenas cayeron, mi corazón quedó libre, me levanté, salí y te seguí.”

La Cuaresma es una estación que nos invita a los lugares tranquilos, los valles donde las distracciones desaparecen y nos encontramos cara a cara con nosotros mismos ante Dios. El himno espiritual "Este valle solitario" nos recuerda una verdad a la que a menudo nos resistimos aceptar: algunas partes del viaje de la fe deben caminarse solos.

Esto no significa que estemos abandonados. Más bien, significa que la fe no es algo que podamos pedir prestado o delegar. Nadie más puede arrepentirse por nosotros. Nadie más puede renunciar a nuestro orgullo, confesar nuestro pecado o elegir la obediencia en nuestro nombre. La

Cuaresma nos llama a la honestidad personal, a asumir la responsabilidad de nuestro diario caminar con Dios.

La simplicidad del himno hace eco las palabras de Cristo: "Si alguno quiere convertirse en mis seguidores, que se nieguen a sí mismos y tomen su cruz y me sigan". El valle representa esos momentos en los que el camino es estrecho y la elección cuesta. Es cuando la fe requiere coraje, humildad y confianza en lugar de consuelo o aplausos. Sin embargo, el himno no termina en desesperación. Pues también declara:

"Jesús caminó por ese valle soleado;

Tuvo que caminarlo solo".

Antes de que entráramos en nuestros propios valles, Cristo entró en uno para bendecirnos. Se enfrentó a la tentación, el rechazo, al sufrimiento y a la muerte, no porque tenía que hacerlo, sino que más bien eligió caminar por ese camino de la obediencia, para nuestro bien.

En la cuaresma, recordamos que Jesús entiende la soledad de nuestra lucha. Él no se para solo para vernos a distancia; al contrario, camina con nosotros, incluso cuando el camino se siente solitario. El valle se convierte en un lugar de un encuentro profundo, donde la fe se refina y la confianza se fortalece.

Mientras atraviesas esta temporada de Cuaresma, no te apresures para llegar pronto al final del valle. Camina en oración. Escucha con atención. Confía en que Dios está trabajando en el silencio. Y recuerda que, aunque algunos pasos deben tomarse a solas, nunca estás fuera del alcance de la presencia de Cristo.

Oración

Dios fiel, Cuando el camino se siente solitario y el valle se siente profundo, ayúdanos a caminar con firmeza, valentía y honestidad. Recuérdanos que el Señor Jesús ya ha ido allá antes que nosotros, por tanto, Señor, sigue caminando con nosotros.

Mientras viajamos a través de la Cuaresma, fortalece nuestra fe, profundiza nuestra confianza hasta culminar en la esperanza de la Resurrección. Amén.

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Lunes 23 de Febrero - Este Valle Solitario