Jueves 5 de Marzo - Toma tu cruz
Texto Bíblico:
“—Si alguien quiere ser mi discípulo —dijo—, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.” Marcos 8:34
Enfoque del himno:
“Toma tu cruz y sígueme”
El llamamiento de la Cuaresma es claro e inflexible: Toma tu cruz y sigue a Cristo. Para este himno el discipulado no es algo romántico, menciona el costo de seguir al Señor que, cuando el camino es difícil, incluye abnegación, perseverancia y fidelidad
En una cultura donde se valora la comodidad y la autorrealización, como que a la cruz se le siente fuera de lugar. A menudo imaginamos a la cruz como un símbolo que admiramos en lugar de un camino al cual debemos recorrer. Sin embargo, Jesús habla de la cruz no como un adorno para colgarse en el cuello o erigirse en los templos, sino como un compromiso diario. Tomar la cruz es elegir la obediencia sobre la comodidad, el amor sobre el interés propio y la fe sobre el miedo.
La Cuaresma nos invita a examinar aquello a lo que nos no queremos renunciar. ¿Qué hábitos, actitudes o apegos nos impiden seguir plenamente a Cristo? El himno nos recuerda que la cruz no solo se trata de perder; también es propósito. El camino de la cruz es camino de vida porque nos acerca al Señor Jesús mismo.
La promesa final del himno es discreta pero contundente: quienes siguen a Cristo en el camino de la cruz compartirán su victoria. La Cuaresma no termina con el sufrimiento, sino con la resurrección. Cuando tomamos la cruz, no caminamos solos; Cristo va delante de nosotros, cargando el peso que nosotros nunca podríamos llevar solos.
Oración
Dios fiel, nos llamas no a un camino fácil, sino a uno de fidelidad. En esta Cuaresma, danos la valentía para tomar la cruz que pones ante nosotros. Ayúdanos a negarnos a nosotros mismos con confianza, a seguir a nuestro Maestro Jesús, con esperanza, y a creer que el camino de la cruz siempre conduce a la vida. Amén.