8 de Marzo, Tercer Domingo de Cuaresma - Jesús nos llama de entre la multitud

Texto bíblico:
“Al pasar Jesús junto al mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés echando la red en el mar… Y Jesús les dijo: “Síganme”. Y al instante dejaron las redes y lo siguieron.” Marcos 1:16-18

Enfoque del himno:

Jesús nos llama de entre la multitud

“Cristo nos llama de entre la multitud

del mar embravecido y la inquietud de nuestra vida.

Día a día su dulce voz resuena, diciendo: “Cristiano, sígueme.”

La Cuaresma es un tiempo para escuchar. En medio del ruido de la vida cotidiana las responsabilidades, preocupaciones, ambiciones y temores. Este himno nos recuerda que el llamado de Cristo es firme y persistente. Se eleva por encima del caos, no gritando más fuerte, sino hablando con claridad y con amor.

La imagen del "mar embravecido e inquieto" nos es familiar. Al igual que los primeros discípulos, a menudo estamos ocupados cuidando nuestras redes, haciendo lo que sabemos, lo que sentimos necesario, lo que nos define. Sin embargo, Jesús nos llama no solo a alejarnos del pecado, sino a alejarnos de todo lo que nos impide una devoción plena. La Cuaresma nos invita a que nos demos cuenta de lo que nos aferramos y de lo que Cristo nos pide dejar atrás.

Este otro himno nos asegura que el llamado de Cristo no es un evento de una sola vez en la vida. "Día a día resuena su dulce voz". La Cuaresma entrena nuestros oídos para escuchar de nuevo ese llamado diario al arrepentimiento, a la misericordia, a la sencillez.

El himno nos asegura que el llamado de Cristo no es un evento único. «Su dulce voz resuena día a día». La Cuaresma entrena nuestros oídos para escuchar de nuevo ese llamado diario: al arrepentimiento, a la misericordia, a una confianza más sencilla. Seguir a Cristo no se trata solo de tomar decisiones drásticas, sino de fidelidad diaria en respuesta a su voz.

Cuando los discípulos dejaron sus redes, se adentraron a la incertidumbre, pero también a un propósito. La Cuaresma nos invita a esa misma obediencia valiente, confiando en que el que nos llama también va con nosotros, guiándonos hacia la vida.

Oración

Cristo Jesús, que nos llamas de entre el ruido y la inquietud de nuestras vidas,

ayúdanos a escuchar tu voz. Danos la valentía para soltarnos de aquello que nos impide seguirte plenamente. En esta Cuaresma, enséñanos a escuchar, a confiar y a seguirte día a día, adondequiera que nos guíes. Amén.

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