22 de Marzo, Quinto Domingo de Cuaresma - El Cimiento Único de la Iglesia
Texto bíblico:
“Porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo.” 1 Corintios 3:11
Enfoque del Himno:
El Cimiento Único de la Iglesia
“El único fundamento de la Iglesia es Jesucristo, su Señor.
Espera la consumación de la paz para siempre.”
La Cuaresma dirige nuestra atención a lo que realmente perdura. Al examinar nuestras vidas y nuestras comunidades, el himno “El Único Cimiento” de la Iglesia nos llama a la piedra angular de la fe: Jesucristo mismo. En una temporada cuando se despoja de la pretensión y el orgullo, recordamos que la iglesia no se construye sobre la fuerza humana, ni el éxito o la unidad de opinión, sino solo sobre Cristo.
El himno habla con honestidad sobre la lucha. Menciona el trabajo, la tribulación y la división, reconociendo que la iglesia en la tierra es imperfecta y a menudo cansada. La Cuaresma nos permite ver estas realidades con claridad, tanto en la Iglesia mundial como en nuestros propios corazones, sin perder la esperanza. El fundamento no se tambalea, incluso cuando las paredes se cimbran.
La confesión de que Cristo es el fundamento es también aceptar un llamado. La Cuaresma nos invita a alinear nuestras vidas con Aquel en quien nos apoyamos. Si Cristo es el fundamento, la humildad, el arrepentimiento y el amor deben moldear tanto nuestro discipulado personal como nuestra vida en nuestra compartida.
El himno mira más allá de la lucha presente, mira hacia la paz prometida. «Espera la consumación de la paz para siempre», dice. La Cuaresma nos enseña a vivir en ese espacio intermedio, honestos ante el quebrantamiento, firmes en la esperanza, confiando en que Cristo, el fundamento, completará su obra.
Oración
Cristo fiel, Fundamento de tu iglesia y de nuestras vidas, en esta Cuaresma, despoja de lo falso y frágil que hay en nosotros. Renuévanos en el arrepentimiento y la esperanza, para que nos cimentemos más firmemente en ti. Fortalece a tu iglesia en la fe y el amor, mientras esperamos confiados en la paz que prometes. Amén.