Viernes 20 de Marzo - Ven Tú, Fuente de Toda Bendición
Texto bíblico:
“Toda buena dádiva y toda perfecta bendición descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras.” Santiago 1:17
Enfoque del himno:
Ven Tú, Fuente de Toda Bendición
“Ven Tú, Fuente de Toda Bendición,
afina mi corazón para que cante de tu gracia.
Soy propenso a vagar, Señor, lo siento,
presto a dejar al Dios que amo.”
La Cuaresma es un tiempo para dar la vuelta. Nos detenemos lo suficiente para notar la facilidad con la que nuestros corazones se desvían por la distracción, la autosuficiencia o el
miedo. El himno “Ven tú, Fuente de Toda Bendición” exhibe esta verdad con honestidad y esperanza. Nos invita a regresar a la fuente de la gracia, pidiéndole a Dios que sintonice nuestros corazones. La imagen de Dios como una "fuente" nos recuerda que la gracia no es estática. Fluye libremente, sosteniéndonos incluso cuando nuestra devoción flaquea. La Cuaresma nos ayuda a reconocer que nuestra fe no se alimenta de nuestra constancia, sino de la generosidad de Dios. Venimos sedientos y Dios nos encuentra con abundancia.
La confesión del himno "propensos a vagar" no es desesperanza, sino confianza. La Cuaresma nos enseña que reconocer nuestra tendencia a desviarnos es el primer paso hacia la renovación. Dios no nos abandona cuando nos desviamos; al contrario, nos llama a casa una y otra vez.
Al acercarnos a la cruz, vemos hasta dónde Dios está dispuesto a llegar para rescatarnos. El sacrificio de Cristo es la máxima expresión del amor que "une a Dios nuestros corazones errantes". La Cuaresma se convierte no solo en un camino de arrepentimiento, sino de gratitud por la gracia que nos busca, nos restaura y nos sostiene.
Oración
Dios fiel, Fuente de toda bendición, venimos a ti conscientes del extravío de nuestros corazones.
En esta Cuaresma, reinicia nuestras vidas por tu gracia. Une nuestros corazones a ti, restaura nuestra alegría al seguir a Cristo, y mantennos arraigados en tu amor. Amén.